Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
16
Alegres vienen los niños
para quebrar la piñata
preñada de cacahuates,
naranjas y dulces finos.
La venda sobre los ojos
todos la quieren tener,
y vuelta tras vuelta y vuelta
con el palo entre las manos
dando de golpes ciegos
quebrada la quieren ver.
Entre saltos y alegría,
el niño con el palo se detiene,
y su pueril corazón confía
que con próximo golpe duro
la partirá cual sandía.
Llega el momento solemne
en que la piñata es quebrada,
y sin que nadie les diga nada,
los chiquillos recogen su caudal,
y como si fueran piezas de oro
lo muestran con decoro
en la reunión dominical.
Ahora se forman todos
para recibir otra gran cosa,
que es una atractiva bolsa
con más dulces a saborear.
Colorida y atractiva piñata,
cuán generosa eres
con los niños de la tierra
para brindarles placeres.
LA PIÑATA