Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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Con su preciosa carga a cuestas
camina contento el aguador,
rin importarle el peso en sus hombros
no siente angustia ni siente dolor.
Su vista fija en el camino
para evitar piedra y tropezón,
canta su alma contenta
al llevar a su amada familia,
agua a sus bocas sedientas
y refrigerio a su corazón.
No camina lento, no camina aprisa,
su caminata es regia, su mente muda;
su cuerpo erecto, sus hombros rectos,
su agua limpia, su alma pura.
EL AGUADOR