Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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La Tierra clama justicia
por sentirse herida,
y al hombre no le importa
que clame como loca
año tras año, día tras día.
La tierra sustenta nuestra vida,
y el insensato no logra comprender,
que asestarle herida sobre herida
el hombre se convierte en matricida
y sin ella a él le toca perecer.
Mares infestados con aguas pestilentes,
límpidos arroyos ofendidos con basura;
enfermos están sin recibir ayuda,
y sigue del hombre su agravio permanente.
Bosques estragados, selvas llagadas,
animales preciosos y casi extintos
por caza indiscriminada.
La humanidad por su codicia
y su perverso proceder,
quedará huérfana repentinamente
y súbitamente dejará de ser.
MADRE TIERRA