Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
34
Como oro líquido la miel de abeja
a mi gozosa boca llega,
y al yo jugar con ella
todo mi corazón se alegra.
Visito el apiario de mi padre a diario
y cuando veo que se aleja y que me deja,
de mi boca no sale una sola queja
y camino a solas por toda la vereda.
Tomo la cucharilla de plata,
la lleno del líquido oro,
y retirada de mi boca
con grácil elegancia,
llevo hacia atrás mi cabeza,
y la llego a mí con destreza,
disfrutando su fragancia.
LA MIEL