Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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Rojo y bullicioso llega el vino
hasta mi copa,
y con aroma y calidez vivificante,
generoso se entrega al gusto
de mi boca.
Me lleva de la mano con ansia delirante,
y los dos somos un solo caminante,
subiendo y bajando en prisa loca
llegamos a un lugar donde se antoja,
cerrar los ojos al espíritu arrogante.
EL VINO