Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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Un río de leche una noche soñé,
era caudaloso, largo y misterioso;
su espesa blancura jamás la imaginé.
Fluía eterno como el tiempo es,
sin que cosa alguna lo detuviera
en su paso solemne y su gran candidez.
Como en los sueños es en la vida,
cosas impensables suelen suceder,
porque la tierra no está dormida
y comparte misterios a nuestro ser.
Tierra piadosa de la que fluye leche,
es una hermosa y divina promesa;
tierra que también destila miel del panal,
tierra que la vida me quiere entregar.
RÍO DE LECHE