Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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Aguila que se eleva
a las excelsas alturas,
sin importarle tormentas
sólo busca hermosura.
Asi es el alma mia,
eminente y solitaria;
se guarda en la eximia roca
y jamás baja la guardia.
Sus impetuosas alas
crecen fuertes y hermosas;
envidia de toda ave
vuela a las alturas rocosas.
Con regio esplendor se abre,
surcando caminos en el viento,
con su mirada certera y hábil,
ella es la reina del firmamento.
ÁGUILA REAL