Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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Me abandono en brazos
de mi amado sueño,
que afable y amistoso
me entrega sus misterios;
me hace conocer cosas
que yo no imaginaba,
volando muy arriba
sin alas y sin capa,
mostrándome el enigma
de los enormes cielos.
Regalos muy preciados
me da mi amigo el sueño;
y yo sin darle nada
me llena de consejos.
Sólo me entrego a él,
alegre y apacible;
y torna en mi vida
lo imposible en posible.
EL SUEÑO