Vida Cotidiana
María Antonieta Navarrete
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Goliat la adversidad,
yo el digno Rey David,
las cinco piedras lisas
a la vida permití pulir.
Paciencia hasta el fondo
de la copa bebí;
a la inteligencia invitaba
por eterna compañera,
y nunca sin ella
a la guerra salí.
La valentía era en mí
como río caudaloso,
siempre en abundancia,
y mi alma en reposo.
La firmeza de carácter
como indómito valiente,
detuvo furiosas olas
y del viento fuertes corrientes.
Fidelidad entregaba
aún cuando había traición,
sin negar mi compasión
del que de mí abusaba.
YO, UN DAVID